Berlín, 4 nov (dpa) – El fresno común ha sido elegido «Árbol del Año 2027» en Alemania para crear conciencia sobre la importancia ecológica, cultural y forestal de las especies arbóreas autóctonas.
La decisión fue tomada por la Fundación Dr. Silvius Wodarz, que desde 1989 elige anualmente el «Árbol del Año».
El estado de los fresnos en Alemania ha cambiado de forma dramática desde principios de los años 2000, según explicó la fundación en su argumentación. Esto se debe principalmente a un hongo, el Hymenoscyphus fraxineus, un ascomiceto procedente del este de Asia. Este hongo se ha extendido por gran parte de Europa, dañando a numerosos fresnos o provocando su muerte.
«El fresno evidencia lo vulnerables que son nuestros bosques y lo importante que es preservar su biodiversidad. Los árboles que han logrado mantenerse vitales ofrecen un motivo para la esperanza», señaló Silvia Breher, patrocinadora de la fundación, según un comunicado.
Mangos de herramientas, artículos deportivos, muebles y parqué
Resulta interesante que existan de forma recurrente ejemplares de árboles capaces de resistir relativamente bien al patógeno. Investigaciones científicas han demostrado que las distintas reacciones de los fresnos se deben en parte a factores genéticos. Sin embargo, por el momento no se conoce una resistencia total a la enfermedad, por lo que los trabajos de investigación continúan abordando este asunto.
El fresno común alcanza hasta 40 metros de altura y es uno de los árboles de hoja caduca autóctonos más grandes. Según la fundación, estos árboles crecen principalmente en suelos ricos en nutrientes y bien abastecidos de agua. Su madera se utiliza, entre otros fines, para fabricar mangos de herramientas, artículos deportivos, muebles y parqué.