Por Claas Hennig (dpa)
Hamburgo, 23 oct (dpa) – El nuevo terreno de juego del alemán Piotr Trochowski es un lienzo, un espacio que para el exfutbolista del Sevilla representa la libertad absoluta.
A diferencia del fútbol, en la pintura no está sujeto a limitaciones, normas, pautas o instrucciones tácticas. «En el arte todo eso desaparece por completo, al menos para mí», asegura el exjugador, de 42 años. «Soy libre, y disfruto enormemente de esa libertad».
Trochowski se encuentra en la galería MUMA de su Hamburgo natal, en el distrito de Eppendorf, muy cerca de su domicilio.
Desde hace tres años y medio, el exmediocampista plasma su arte sobre lienzos. Hasta la fecha ha creado 40 pinturas, 23 de las cuales cuelgan ahora de las paredes de esta galería.
Primera exposición de las pinturas de Trochowski
Bajo el título «A New Playground» (Un nuevo terreno de juego), la exfigura del Hamburgo, el Bayern y el Sevilla expone sus obras al público por primera vez.
Las piezas llevan títulos como «Endless Vision» (visión infinita), «Der Kronprinz» (el príncipe heredero), «Eisprinzessin» (la princesa de los hielos), «Extase» (éxtasis) o «Der Triumph» (el triunfo). Quien desee adquirir un «Trochowski» para su colección deberá invertir entre 800 y 6.400 euros (entre 896 y 7.170 dólares).
La muestra fue posible gracias a su mentor, el artista y cofundador de la galería Konstantin Bax. Desde este sábado y hasta el 8 de noviembre, la sala exhibirá una selección de la trayectoria pictórica de Trochowski.
«Lo expongo porque es mi amigo, pero también porque sus obras me parecen verdaderamente fantásticas», señala Bax. «Su evolución en los últimos años ha sido impresionante», destaca.
La leyenda del HSV Rudi Kargus también se pasó al pincel
Trochowski no es el primer exfutbolista del Hamburgo que descubre la pintura. El guardameta Rudi Kargus, héroe del equipo en los años 70, está plenamente consolidado en la escena artística tras más de tres décadas dedicado a esta disciplina.
«Considero la pintura como un regalo», afirmó recientemente el exfutbolista, de 74 años, a la cadena pública NDR.
Una reflexión que bien podría suscribir Trochowski, para quien la pintura se convirtió en parte esencial de su vida.
El exfutbolista describe sus obras abstractas como potentes, intuitivas, libres e impulsivas. «También paso por fases en las que me quedo dos horas sentado o de pie frente a un lienzo en blanco», reconoce.
No utiliza bocetos ni planes previos: «Todo surge en el momento de la acción. En un instante dado ocurre algo, la obra empieza a desarrollarse y, a veces, me pongo a pintar hasta las tres de la madrugada». En ese estado, asegura, se siente totalmente desconectado del mundo externo.
Un gusto por la pintura desde la infancia
Trochowski comparte esta pasión con su pareja, Alexandra Wiechmann, con quien transformó el salón de su vivienda en un taller artístico.
El exfutbolista dibuja y pinta desde niño; de hecho, la plástica y el deporte eran sus asignaturas favoritas en la escuela.
Aunque hizo del deporte su profesión, «el arte siempre estuvo presente». La libreta de bocetos lo acompañaba allá donde iba: en las habitaciones de hotel, en las concentraciones de pretemporada, en el Mundial de Sudáfrica 2010 o en la Eurocopa de 2008. «Lo único nuevo ahora son el lienzo y las pinturas acrílicas».
Un cuadro para superar un trauma deportivo
Una de las obras de la exposición guarda relación directa con su pasada etapa como futbolista.
Sobre un fondo violáceo se aprecia una forma esférica abstracta: «Es la famosa bolita de papel de 2009», revela Trochowski. Un trozo de papel arrojado al campo provocó un córner decisivo por el que el Hamburgo cayó eliminado ante el Werder Bremen en la vuelta de semifinales de la Copa de la UEFA, una herida dolorosa para el club y el propio jugador.
Esa obra también surgió de forma intuitiva. Solo con la pintura avanzada fue consciente de lo que plasmaba: «Pensé: ‘Un momento, ¡si es la bola de papel!'», relata, al reconocer que fue su particular forma de «superar el trauma».