Baku [Azerbaiyán], 9 oct. – En el marco de un encuentro de arte como medio de acercamiento entre los pueblos, se realizará en Santiago de Chile del 12 al 16 de noviembre la exposición: Arte para la Diplomacia Cultural: Del Mar Caspio a los Andes. El evento contará con la participación de una misión cultural de 20 integrantes de Azerbaiyán, entre ellos jóvenes pintores vinculados a un programa de rehabilitación y reinserción.
La exposición «Arte para la Diplomacia Cultural – Arte para la Paz» presenta a 18 artistas y exhibirá 37 de sus pinturas. El Centro de Rehabilitación Sociopsicológica Juvenil «Dirchelish» celebrará su exposición del 30.º aniversario en Santiago y luego viajarán a realizarla en Buenos Aires.
Esta iniciativa es impulsada de manera conjunta por el Centro de Rehabilitación Socio-Psicológica de Jóvenes Dirçəliş (Renacimiento) de Azerbaiyán, el Centro Cultural de Carabineros de Chile y la Oficina de la Misión Diplomática en Santiago de Chile de la Embajada de Azerbaiyán en Argentina.
La colección pone de relieve el poder del trabajo creativo en el desarrollo juvenil y la reinserción social, y la importancia de la diplomacia cultural como medio de vinculación y entendimiento de los pueblos, en este caso, de acercamiento entre la cultura azerí y la chilena.
La exposición, que es de entrada libre y gratuita, se inaugurará el miércoles 11 de noviembre a las 12:00 horas y estará abierta al público del 12 al 16 de noviembre en el Centro Cultural de Carabineros, ubicado en Vasconia 1605, Providencia, Santiago de Chile, y puede visitarse de las 10:00 a las 18:00 horas.
Las pinturas de Azerbaiyán

En Two Winds (Dos alas), la artista Mujgan Pashayeva capta la identidad azerbaiyana a través de dos de sus pinturas. En una refleja la moderna ciudad y en la otra su tierra natal desde lo natural.
En ambas, a través de una ventana con las cortinas al viento, podemos ver la moderna ciudad de Baku frente al Mar Caspio y las imponentes montañas del Caúcaso. Modernidad y raíces nos muestran la cultura actual.
No es solo geografía, sino también herencia cultural de su país: la granada, símbolo de prosperidad y vida; el té en vaso armudu (pera), que personifica la legendaria hospitalidad oriental; y las alfombras tradicionales, que tejen la historia de su pueblo.