Halle (Alemania), 25 sep (dpa) – La Fundación de Arte de Sajonia-Anhalt se llena de color con una exposición dedicada a la alemana Benita Koch-Otte, una de las tejedoras más destacadas del movimiento de arte y arquitectura Bauhaus.
Bajo el título «¡Mi querida Otte!», la muestra propone un colorido y cálido homenaje a una artista injustamente poco conocida, informó la fundación.
«La obra de Koch-Otte se convierte aquí en una verdadera explosión de color, probablemente la exposición más exuberante que hayamos presentado: sus obras originales entablan un animado diálogo con trabajos contemporáneos de numerosos artistas que se acercaron a su vida y su obra de maneras muy diferentes».
La exposición podrá visitarse desde este domingo hasta el 6 de diciembre.
Según se informó, en 1933 Benita Koch-Otte fue apartada por los nazis de su puesto en la escuela de arte Burg Giebichenstein, perdió su taller y tuvo que reinventarse por completo profesionalmente. Más tarde desarrolló durante más de dos décadas una silenciosa pero importante labor pionera en las fundaciones Bodelschwingh de Bethel.
La Fundación de Arte de Sajonia-Anhalt señala sobre Koch-Otte: «Su juego con la geometría y el ritmo, y su sensibilidad para los colores y las emociones siguen fascinando en la actualidad». Los artistas contemporáneos entablan en la muestra un diálogo con su obra.
El diseñador de alfombras Jürgen Dahlmanns, por ejemplo, ve en los trabajos de Benita Koch-Otte una reivindicación de la emancipación y la inclusión.
Según la fundación, Dahlmanns impulsó en Nepal la confección de tiras de alfombras anudadas a mano, conocidas como «tsukden», inspiradas en las sencillas composiciones de tejido que Koch-Otte había desarrollado para el tejido terapéutico en Bethel.
Las piezas fueron cosidas por unas 20 tejedoras para formar composiciones de gran formato que ahora se exhiben como esculturas textiles.
También se crearon almohadones. Bajo el lema «Un almohadón para Benita», distintos artistas realizaron diseños destinados a las cabezas cansadas del siglo XXI. «¡En la exposición está expresamente permitido probarlos!», señaló la Fundación de Arte.