Franz Trejo – Maestría en Ingeniería en Imagen Pública- México
Lo recuerdo con su gorra de Baseball, vistiendo camisa de manga corta o camiseta ante el calor tropical de la bahía de la “buena” o “Mala” pelea (depende quien cuente los hechos que se suscitaron entre mayas y castellanos), su bigote era grueso y tupido, su piel morena, siempre lo recuerdo de buen humor y era un gran conversador, sus hijos, yernos, nueras nietos y demás familiares lo llamaban con cariño y respeto «Papá José”y era un especie de patriarca del clan Yabur en Champotón, Campeche… Sin embargo su hermano Elías Fernando lo llamaba por su segundo nombre: Reynaldo o cariñosamente “Reynaldito”.
José Reynaldo Yabur Balmez fue hijo de un inmigrante libanés; José Jabbour; curiosamente cuando don José Reynaldo fue registrado tanto su apellido paterno como materno fueron castellanizados; Jabbour pasó a ser Yabur y Balam (jaguar en lengua maya) se modificó a “Balmez”.
Alguna vez me comentó don José Yabur un aspecto curioso en su vida:
Su papá le hablaba en lengua árabe y en las calles cuando salía a jugar o despachaba en el negocio familiar, hablaba en lengua maya; el español también lo usaba en ese contacto con clientes o en la escuela, sin embargo un día lo escuchó su papá hablar en la lengua nativa, y muy serio el señor Jabbour le dijo a su hijo lo siguiente:
“Aprendes una u otra lengua, no ambas”
Y según don José Reynaldo a partir de ese día su padre no volvió a hablarle en árabe.
Papá José nunca renegó ni se afrento de su doble origen, por el contrario estaba orgulloso de ambas realidades en su ADN, sin embargo se sentía más cómodo en su parte maya; hablaba con fluidez la lengua del Popol Vuhl, varias veces me tocó oírlo hablar en la lengua nativa de la Península de Yucatán y nunca olvidaré las cátedras de lingüística y etnografía que me daba; por ejemplo siempre me reiteraba que la lengua maya tiene su variante culta y refinada; su versión estándar frente a quince variantes regionales o dialectos….
“hay quienes hablan una maya muy corriente que no se entiende que dicen”
Me comentó alguna vez tajantemente.
Cuando estaba de visita con la familia en Champotón, por las noches mientras platicaban con él me preguntaba:
“¿A dónde te van a llevar mañana tus tíos Toño y Bady?
Por ejemplo si le respondía que a Edzna, me daba una toponimia del lugar, el porque del lugar, una explicación mítica de dicho lugar y otra histórico- documental y después de la explicación profunda me daba la siguiente conclusión:
“Edzna significa “lugar de los biscos”.
José Reynaldo era el vivo ejemplo de cuando dos culturas se encuentran se fusionan y de dicha fusión se crea una identidad que expande ambos legados fortaleciendo lo mejor de ambas tradiciones. De los descendientes de don José es quizá su nieta Zuleyka Mahitzé quien ha tomado la estafeta y ha seguido el camino de la etnografía y la lingüística.
Reynaldito sigue presente en quienes tuvimos el gusto de conocerlo y de gozar de su sabiduría… José Reynaldo entre el cedro y la palma, entre el desierto y la playa; símbolo del encuentro del mundo árabe y maya.