Año 9, Número 26 – 8 de Marzo de 2026

ISSN 2591 4227

Tribunal alemán declara a Google responsable de respuestas falsas con IA

Google puede ser considerado directamente responsable de las respuestas falsas generadas por su propia inteligencia artificial (IA), según dictaminó hoy un tribunal alemán, en un caso que podría tener importantes repercusiones para las empresas tecnológicas.

La Sala vigésimo sexta de lo Civil del Tribunal Regional de Múnich, especializada en derecho de prensa y difamación, dictó la sentencia, que podría sentar un precedente. La decisión aún no es definitiva, ya que Google puede apelar.

Dos editoriales con sede en Múnich demandaron a la empresa de Internet, alegando que su función «Resumen de IA», que aparece en la parte superior de las búsquedas, vinculaba falsamente a las empresas con esquemas de fraude, prácticas comerciales dudosas y trampas de suscripción.

La IA mezcló información sobre otras empresas, genuinamente cuestionables, con la de los demandantes e inventó conexiones que no existían ni siquiera en las fuentes que Google adjuntó.

En el centro de la disputa legal estaba la cuestión de si un resumen de IA debía ser tratado legalmente de la misma manera que los resultados de búsqueda convencionales.

Google argumentó que la empresa no es responsable del procesamiento de datos y no adopta como propio el contenido de terceros que se muestra en el resumen.

El tribunal rechazó firmemente ese argumento, al considerar que el resumen generado por IA no es una mera visualización o enlace de resultados de búsqueda, sino contenido atribuible al propio operador del motor de búsqueda.

Dado que la IA resume los resultados con sus propias palabras, los evalúa y los presenta de manera estructurada, Google crea así afirmaciones nuevas y totalmente independientes que van más allá de los simples enlaces, argumentaron los jueces.

En consecuencia, el tribunal determinó que no se aplica la jurisprudencia existente del Tribunal Federal de Justicia, que protege a los operadores de motores de búsqueda de la responsabilidad directa por la mera enumeración de contenido de terceros.

La línea de defensa de Google —que los usuarios podían verificar las fuentes por sí mismos a través de los enlaces y eran conscientes de «que no se debe confiar ciegamente en la información generada por IA»— también fue rechazada por el tribunal.

La sala hizo hincapié en que el resumen de la IA constituye «una declaración autónoma con contenido comprensible de forma independiente».

Agregó que no había ningún indicio para el lector de que el contenido fuera poco fiable, lo que significaba que la mera posibilidad de investigar más a fondo no eximía a la empresa de la responsabilidad por daños a la reputación, sostuvieron los jueces.

El tribunal ordenó a Google que deje de difundir las afirmaciones falsas y le impuso el pago del 80 % de las costas judiciales.

Un portavoz de Google declaró: «Invertimos mucho en la calidad de los resúmenes de IA para garantizar que la gran mayoría de las respuestas proporcionen información precisa». El portavoz añadió que laa empresa revisará cuidadosamente la decisión, que aún no es definitiva.