Fráncfort, 19 jun. (dpa) – El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, rindió hoy homenaje al filósofo Jürgen Habermas (1929-2026) en la Iglesia de San Pablo de Fráncfort, en una ceremonia celebrada tres meses después de la muerte del pensador, uno de los intelectuales más influyentes de Alemania.
«Echaremos de menos su voz en estos tiempos confusos. Lo hubiésemos seguido necesitando con urgencia. Lo echaremos muchísimo de menos», señaló Steinmeier durante el acto organizado por la ciudad de Fráncfort, la Universidad Goethe y la editorial Suhrkamp.
Steinmeier y Habermas se conocían desde finales de la década de 1970. Hasta poco antes de su fallecimiento, mantuvieron un intercambio de ideas a través de conversaciones y cartas.
Steinmeier recibió la última misiva, como relató en su discurso, unas semanas antes de la muerte del pensador. El mensaje terminaba con las palabras: «Su envejecido, tal vez ya demasiado viejo, Jürgen Habermas».
Habermas falleció a mediados de marzo a los 96 años en Starnberg, Baviera.
La obra del filósofo nativo de Düsseldorf está estrechamente vinculada a Fráncfort. Su carrera comenzó en la década de 1950 en el Instituto de Investigación Social de Fráncfort; en 1961 se habilitó en Marburgo y, en 1964, asumió la cátedra de Filosofía y Sociología en la Universidad de Fráncfort.
Según Steinmeier, el núcleo de la obra de su vida fue el intento de «ofrecer una justificación de la democracia». El presidente comentó que, al final de su vida, el sociólogo se sentía «irritado» por la evolución política actual.
«Le angustiaban las dudas sobre el futuro del proyecto inconcluso de la modernidad», observó Steinmeier. El mandatario alemán subrayó que el legado de Habermas obliga «a todos» a unir fuerzas para «que la irracionalidad y la recaída en la violencia no sean abrumadoras».
Según Steinmeier, honrar la memoria de Habermas significa proteger, preservar o volver a luchar por aquello que le importaba: «El diálogo auténtico, la acción reflexiva, la libertad racional».