Berlín, 5 jun. (dpa) – La actriz Nastassja Kinski se pronunció sobre la polémica en torno a una escena de desnudo que protagonizó cuando tenía 13 años en la película «Falso movimiento» («Falsche Bewegung»), dirigida por Wim Wenders.
La actriz, en una publicación de Instagram cuya autenticidad fue confirmada por su agencia de representación, reconoció que hace mucho tiempo que considera necesario hablar de su primer filme, aunque no fue fácil hacerlo.
Kinski había abordado recientemente el tema en una entrevista concedida al diario alemán «Süddeutsche Zeitung».
La actriz, hoy de 65 años, contó que desde hace años le pide a Wenders que elimine la escena en la que aparece con el torso desnudo. Su abogado, Christian Schertz, afirmó que el cineasta, de 80 años, se ha negado durante años a mantener una conversación personal con ella sobre el asunto.
Wenders retira temporalmente la película
En respuesta a la controversia, Wenders anunció que la película será retirada provisionalmente de todas las plataformas y formatos de exhibición actuales. El director informó que los servicios de streaming, canales de televisión y distribuidores recibirán instrucciones para dejar de poner la película a disposición del público.
Además, pidió disculpas públicamente a Kinski.»Como el único responsable de aquella producción que sigue con vida, reconozco que Nastassja Kinski debería haber estado mejor protegida entonces. Por eso te pido disculpas, Nastassja, sin reservas ni condiciones», expresó el realizador en un comunicado.
En su mensaje en redes sociales, Kinski no hizo referencia directa a la decisión de retirar temporalmente la película. Sin embargo, escribió que durante mucho tiempo permaneció «callada y paciente», esperando un «diálogo justo» con su director, pero que sintió que no había sido tomada en serio.
Por su parte, Schertz calificó la decisión de Wenders como positiva, aunque sostuvo que llega «con mucho retraso».
Debate sobre el patrimonio cinematográfico
Durante la ceremonia del Premio Alemán de Cine, en la que recibió un galardón a su trayectoria, Wenders reconoció que hoy no filmaría esa escena de la misma manera. No obstante, señaló que no considera adecuado juzgar retrospectivamente a su versión más joven, ya que realizó la película en el contexto de su época.
El director planteó además una cuestión más amplia para la industria audiovisual: cómo abordar obras del pasado que contienen elementos problemáticos según los estándares actuales. Por ese motivo, pidió a la Academia de Cine Alemana que impulse un debate sobre el tratamiento del patrimonio cinematográfico.
«La cuestión planteada por Wim Wenders sobre si las películas u otras obras de arte deberían, tendrían que o podrían modificarse a posteriori desató intensos debates, no solo a nivel público, sino también en el seno de la propia Academia», declararon a dpa los presidentes de la institución, Vicky Krieps y Florian Gallenberger.
Según explicaron la actriz y el director, el dilema afecta por igual las dimensiones jurídicas, éticas, artísticas y de los estudios culturales. La Academia detalló que desea abordar estos interrogantes de manera colectiva, abierta y matizada.
«La preparación necesaria para un intercambio de opiniones fundamentado requiere tiempo y minuciosidad, por lo que estamos planificando un evento específico sobre este tema para el próximo mes de septiembre», añadieron.