Berlín, 11 jun. (dpa) – El Consejo Alemán de Ética se pronunció en contra de establecer por ley una edad mínima general para el uso de las redes sociales y abogó en cambio por medidas de protección adaptadas.
Para determinadas ofertas digitales, sin embargo, deberían existir regulaciones específicas, escribe el Consejo en su declaración «Protección, participación y capacitación de niños y jóvenes en el mundo digital».
«Los niños y adolescentes crecen hoy con muchas ofertas digitales que desempeñan un papel importante en la satisfacción de sus necesidades de comunicación e información», dijo el presidente del organismo, Helmut Frister.
La necesaria protección de los jóvenes debe «ponerse en equilibrio» con sus intereses en la participación digital y en la adquisición de determinadas habilidades, señaló. «La introducción de una edad mínima legal para las redes sociales no es adecuada para ello desde la perspectiva del Consejo Alemán de Ética», dijo.
Según el organismo, los riesgos no se derivan de manera general de ciertas categorías de ofertas digitales, sino de características específicas como, por ejemplo, el llamado «scroll infinito», que ofrece automáticamente contenidos adicionales de manera continua.
Además, los niños difieren a veces considerablemente en su grado de madurez dentro de una misma cohorte de edad y entre distintas cohortes, señalan los expertos.
Por otro lado, añaden que un enfoque exclusivo en los riesgos de las redes sociales también pasaría por alto los peligros que pueden provenir de otros servicios digitales.
Asimismo, una edad mínima afectaría, entre otras cosas, el desarrollo de la competencia mediática de niños y adolescentes e interferiría «de manera desproporcionada» en el derecho de los padres a decidir sobre el acceso de sus hijos a los medios digitales.
El Consejo de Ética aboga por un concepto de protección que incluya no solo las redes sociales, sino también otras ofertas digitales, analice sus respectivos riesgos y establezca medidas de protección adaptadas.
«Para un enfoque de protección de este tipo, la regulación de las plataformas en línea vigente desde febrero de 2024 en la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea ya ofrece una buena base», dijo Frister.
«Sin embargo, las disposiciones para reducir los peligros en la red para niños y adolescentes deben aplicarse de manera mucho más efectiva y los proveedores deben asumir una mayor responsabilidad», agregó.
Ayudar a los padres a que limiten consumo de medios de sus hijos
Para la protección técnica de niños y adolescentes, el Consejo de Ética propone un modelo de tres niveles: en la primera etapa, el acceso a las ofertas digitales debería ser regulado por los padres.
«Técnicamente, este control se realizaría mediante la introducción de la edad de los niños al configurar los dispositivos, así como mediante la regulación de los tiempos de uso o del acceso a aplicaciones en los dispositivos», indicó.
Para proteger también el bienestar de los niños cuyos padres no utilizan estas herramientas o lo hacen de manera insuficiente, el Consejo de Ética considera que controles adicionales de edad a nivel de los dispositivos podrían constituir una segunda etapa de protección. Una variante serían procedimientos en los que los dispositivos verifican la edad mediante documentos oficiales.
Como tercera etapa, para acceder a determinados contenidos que no pueden ponerse a disposición de menores según el Código Penal, deberían ser necesarios mecanismos especiales de verificación. En este caso, los proveedores deben comprobar «que la prueba de edad proviene realmente de la persona que desea utilizar la oferta».