Año 9, Número 26 – 8 de Marzo de 2026

ISSN 2591 4227

¿Charla médica con un bot? Estudio alemán aborda oportunidades y riesgos

Por Marco Krefting (dpa)

«¿Podría describir, por favor, cuánto tiempo hace que tiene esta tos y si presenta síntomas acompañantes como fiebre, dificultad para respirar o dolor en el pecho?». Lo que suena como la clásica pregunta de un médico la formuló en este caso la inteligencia artificial (IA).

Desde hace ya un tiempo, la IA es capaz de reconocer, por ejemplo, tumores en radiografías. Y últimamente el desarrollo ya llega hasta la conversación con los pacientes.

Investigadores del Hospital Universitario de Heidelberg y del Centro Else Kröner Fresenius para la Salud Digital de la Universidad Tecnológica de Dresde, así como un equipo de Google, desarrollaron dos modelos independientes de IA para la gestión de pacientes que abarcan desde el diagnóstico hasta las recomendaciones de tratamiento. Ambos se presentan actualmente en la revista especializada «Nature».

 

¿Qué es lo nuevo?

Muchas de las innovaciones de la IA en el ámbito de la salud se limitaban hasta ahora a tareas específicas. Los dos modelos, MIRA (Medical Intelligence for Reasoning and Action) de los investigadores de Alemania y AMIE (Articulate Medical Intelligence Explorer) de Google, van mucho más allá.

Entre otras funciones, recopilan de forma autónoma la historia clínica a través de un chat, prescriben pruebas diagnósticas como análisis microbiológicos y elaboran planes de tratamiento que incluyen recetas de medicamentos concretos.

Para ello, tienen en cuenta, por ejemplo, lineamientos clínicos, literatura especializada y aspectos como interacciones farmacológicas.

En lugar de recomendaciones imprecisas, el sistema de Google ofreció, según los datos proporcionados, indicaciones sumamente detalladas y aplicables. En las pruebas, y de acuerdo con los autores, ambos modelos resultaron ser en parte mejores y más precisos que los propios médicos de carne y hueso.

 

¿Y qué aporta?

El equipo de Google hace referencia a problemas como la escasez de personal y la falta de continuidad durante un tratamiento a lo largo de varias citas.

Por su parte, los especialistas de Heidelberg y Dresde hablan de «copilotos» para los médicos, con el fin de que estos dispongan de más tiempo para la atención de los pacientes.

Con la mirada puesta en el amplio espectro de tareas de la gestión clínica de los pacientes, en «Nature» se señala: «Si los agentes de IA pudieran asumir tales tareas y aportar un razonamiento clínico eficaz para la toma de decisiones, estarían en condiciones de apoyar a los médicos en sus tareas de rutina y, posiblemente, mitigar la escasez de médicos en algunas regiones del mundo».

 

¿Entonces, pronto hablaré con el doctor IA?

No. Ambos grupos escriben que sus modelos todavía no podrían aplicarse en la vida real. Probaron sus aplicaciones con versiones de IA de pacientes que, no obstante, se basaban en datos reales.

Según la información brindada, estas simulaciones tienen sus complicaciones. Por ejemplo, un paciente virtual de este tipo responde y reacciona de una manera completamente diferente a la de un ser humano de carne y hueso que llega a una clínica con síntomas agudos.

Si bien se señala que MIRA propuso en general un tratamiento adecuado y basado en la evidencia, las recomendaciones no fueron 100 por ciento confiables.

«Los resultados demuestran el potencial que poseen los agentes de IA para la medicina», afirma Uwe Platzbecker, director médico del Hospital Universitario de Dresde.

Para el desarrollo futuro, la cuestión clave es «cómo podemos integrar tales innovaciones en la práctica clínica de forma segura, transparente y en beneficio de los pacientes», concluyó.