Berlín, 27 mayo (dpa) – Las plataformas de streaming estarán obligadas a invertir al menos el 8 % de los ingresos anuales que generen en Alemania en la industria cinematográfica del país, según un proyecto de ley aprobado hoy por el Gobierno.
La coalición gubernamental de conservadores y socialdemócratas espera que la legislación canalice cientos de millones de euros en nuevas inversiones procedentes de servicios de streaming como Netflix, Amazon y Disney+, así como de las cadenas de televisión, que también estarán sujetas a ella.
La reforma legal podría entrar en vigor a principios de 2027, siempre que sea aprobada por el Parlamento alemán.
La industria cinematográfica alemana lleva años atravesando dificultades. Aunque estrellas locales como Sandra Hüller y Daniel Brühl han vuelto a poner al país en el mapa, muchas producciones galardonadas se ruedan en el extranjero, incluida la adaptación de 2022 de «Sin novedad en el frente», que ganó el Óscar a la mejor película internacional.
«Con la decisión del Gabinete, estamos llevando al cine alemán a un nuevo nivel en la competencia global entre localizaciones cinematográficas, declaró en Berlín el secretario de Estado de Cultura, Wolfram Weimer.
«Ahora le toca a la industria aprovechar esta oportunidad para producir un flujo constante de éxitos de taquilla ‘Made in Germany'», añadió.
En 2024, según cifras de la asociación sectorial Vaunet, los ingresos procedentes de la televisión de pago y los servicios de streaming en Alemania alcanzaron unos 5.500 millones de euros (6.400 millones de dólares).
La entidad calcula que, para el presente año, la cifra podría alcanzar los 6.500 millones de dólares.
En virtud de la nueva ley, las cadenas nacionales de televisión también estarían obligadas a invertir en la industria cinematográfica alemana, incluidas las cadenas públicas del país.
Weimer destacó asimismo que el Gobierno pretende incentivar que las empresas inviertan más del 8 % mínimo establecido, de modo que aquellas que inviertan al menos un 12 % se beneficien de exenciones en determinados aspectos de la ley.
Con motivo de la aprobación del proyecto, el secretario de Estado de Cultura aprovechó para comunicar que las subvenciones estatales para la industria cinematográfica superarán este año los 300 millones de euros, en comparación a los 250 millones de euros concedidos en 2025.
El proyecto de ley acordado por el Gabinete germano fue precedido por largas negociaciones dentro de la coalición gubernamental. Weimer, independiente cercano a los conservadores, había presionado a favor de un acuerdo voluntario con las empresas de streaming y las emisoras.
Los socialdemócratas del SPD, el socio menor de la alianza liderada por los conservadores de la CDU/CSU, insistieron en cambio en el requisito legal y se impusieron, aunque la cuota del 8 % acordada sigue estando por debajo de lo que habían exigido en un principio.
El colíder del SPD, Lars Kingbeil, que también ejerce como vicecanciller y ministro de Finanzas, acogió con satisfacción el acuerdo. «Quien haga buenos negocios en los mercados cinematográficos alemán y europeo también debe contribuir aquí», comentó.
«Nuestro objetivo es atraer más encargos a Alemania y a Europa. Queremos que se difundan contenidos europeos. Y apoyamos el trabajo de los productores independientes», añadió.