Año 9, Número 26 – 8 de Marzo de 2026

ISSN 2591 4227

¿La magia de la directora Mascha Schilinski le dará un Óscar a Alemania?

 

Por Julia Kilian (dpa)

La directora alemana Mascha Schilinski tiene posibilidades de ganar un Óscar con «Sound of Falling» («In die Sonne schauen»), tras llevar meses viajando por todo el mundo con su elogiada película.

Londres y París, Nueva York y Los Ángeles…. «Ya ni siquiera tengo jetlag», cuenta la directora nacida en 1984 en Berlín. «Simplemente no hay tiempo, lo que encaja perfectamente con el tema de la película».

El film narra la historia de cuatro mujeres jóvenes que viven en diferentes épocas en una granja de la región de Altmark, en el norte de Alemania. La historia salta entre diferentes épocas, aproximadamente entre los años 1910, 1940, 1980 y la actualidad. Pareciera que hay algo que une a estas generaciones de mujeres.

La película causó sorpresa en el Festival de Cannes al alzarse con el Premio del Jurado. Ahora el sábado tiene posibilidades de ganar el Premio del Cine Europeo y el jueves 22 podría ser nominada a los Óscar en la categoría mejor película internacional. Actualmente integra la shortlist.

La película, que no resulta fácil para el público, viene cosechando críticas positivas. El periódico británico «The Guardian» la comparó con un misterioso poema sobre la culpa, la vergüenza y la nostalgia, la revista especializada «Variety» destacó su sensualidad y su humor negro y un crítico de «The New Yorker» la calificó de extraordinaria.

 

«Es una viejísima pregunta mía de infancia»

Desde el galardón en Cannes, Schilinski vivió una vorágine, aunque esperaba tener un año tranquilo, según cuenta durante la entrevista. Y explica que la pregunta «¿quién vivió antes que yo en este lugar?» fue fundamental para la película.

«Es una viejísima pregunta mía de infancia, porque crecí en un edificio antiguo de Berlín y siempre me preguntaba ‘¿quién se sentaba aquí?'», refiere Schilinski. «O cuando camino por la calle: ‘¿quién caminó aquí antes que yo?'»

Con una atmósfera casi mágica, a veces fantasmal, la película narra traumas intergeneracionales, violencia y abuso, pero también momentos íntimos y tiernos. «Aborda las miradas a las que se han visto sometidas las mujeres durante un siglo, y estas mujeres devuelven la mirada en la película», afirma Schilinski.

No se trata de la historia grande, sino que la búsqueda de la película se orienta a meterse en la piel de los personajes. «Adentrarse en su vida interior y hacer visible aquello que, en realidad, son pequeñas cosas silenciosas que se han roto, se han perdido o se han ocultado. Y creo que mucha gente se identifica con eso», apunta la cineasta.

 

El paso de Schilinski por el circo

En la vida de la directora hay un detalle al que se alude con frecuencia, pero que ella considera sobrevalorado: que alguna vez tuvo un paso por el circo. A principios de sus veinte, viajó durante varios años y también estuvo en un pequeño circo ambulante italiano sin animales.

«Es un detalle que suena más importante de lo que es», dice. En el contexto de su vida, fue solo una pequeña parte y una experiencia más de muchas otras que, naturalmente, influyeron en su trabajo como cineasta. Pero, aclara, no fue eso lo que marcó su película de forma decisiva.

En el circo hacía magia y siempre le molestaba que se vendiera a la gente algo que en realidad no era verdad. «Lo que la gente asocia con la magia del circo es una magia muy diferente al realismo mágico que se encuentra ahora en la película», asegura.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.