
«El buho de Minerva levanta vuelo al amanecer» es el nuevo libro de poesías del escritor cordobés Alfredo Lemon, editado en marzo por Mascarón de Proa de Villa María, Córdoba.
Sobre el mismo el autor nos refirió: Recortados los bordes que separarían prosa/poesía/ensayo/crónica; ofrezco un texto filosófico existencial, con reflexiones y emociones que buscan perfilar la vibración de la época apocalíptica y descreída que transitamos. Se trata de un poema dividido en 14 partes, que pueden leerse por separado o alternadamente. Allí el rasgo lúdico que tiene también, una clave ecológica y otra religiosa. El lector puede encontrar frases o ideas inspiradas en textos universales, que apoyan en definitiva, el “monólogo/ diálogo” completo.
Alfredo Lemon nació en la provincia de Córdoba, en la Argentina en 1960. Actualmente reside en dicha ciudad. Es escritor, abogado y profesor de Filosofía.
Dentro de su obra poética figuran los libros: «Eclipses, arritmias y paranoias» (1983), «Cuerpo amanecido» (1988), «Humanidad hecha de palabras» (1991), «Sobre el cristal del papel» (2004) y «23» (2023).
Poesías de su autoría han sido traducidas al francés, italiano, catalán e inglés. Es colaborador de medios del país y del exterior.
A continuacuón compartimos dos poemas que integran su libro
Contacto con el autor: alfredo_lemon@yahoo.com.ar


El búho de Minerva levanta vuelo al anochecer
El entendimiento aparece cuando se van acabando los días
Toda afirmación es una apuesta en penumbras
¿Dónde perdió su brújula el presente?
Resbalamos hacia un mañana sin imán ni referencia
Hostigamos al pulmón del planeta y se está vengando
El porvenir naufraga en el agua
El miedo nos rodea, nos acecha como un halcón hambriento
Ángeles perdidos, ópera de diábolos
Nadie entiende y no sabemos a qué nos enfrentamos
¿Será una prueba?
¿Un castigo?
¿Un aprendizaje?
El destino devela sus mamushkas
Tensa la cuerda y aguarda
El lapso es breve aunque es larga su consumación
Un pordiosero me enseñó más filosofía que un profesor de la Sorbona
Todavía intento nuevas odiseas y cuido el lenguaje
No hay obra sin esfuerzo
sin el triunfo de reconocerse perdedor
Probar una vez, fracasar otra
Arrepentirse trae purificación
Las lágrimas limpian la congoja
Nadie alcanza lo esencial:
solo se roza, rosa siempre, siempre roza
Lengua mendicante