
Foto gentileza del autor del poema
Ariel Iván Cuello .*. (E.V.) – Escritor mendocino
Juegos precipitados, juzgan mi futuro
Tintas crujientes, redoblan el pincel,
gotas agudas acentúan verdades.
Pulsiones primarias, impulsan furcios registros.
Vientos sufistas relatan sobre médanos.
Bosques solsticiales, mareas tempestuosas
y risos tribales descifran caminos.
Fusiones mentales exhalan lecturas primitivas,
partículas fijadas, dejan flotando la vista.
Ruidos metálicos moldean acertijos,
la fragua bermeja caldea su temple,
la intensión sólo percibe intensidad.
Axiomas punzantes tuercen destinos,
la voluntad, una rosca de situaciones inversas,
el vicio engañoso, placebo escarlata,
el azar no incide resultados,
culposo resultado, ambiguas situaciones.
Sólo basta discernir, más todo cambia,
Acción, Hashem o arjé, lo primordial.
Nuevos destinos, al alba.
Nuevos sin sabores, en penumbras.
Otra baraja matiza situaciones…
Sólo, nunca estás, siempre te acompaño,
Soy tu mejor relato, y transformo conductas,
Soy tus pensamientos.