
Marta de Arévalo – Escritora y Poeta uruguaya
MUJER AUSENTE *
Tríptico
I
Esta desconocida yo que la miro y no la hallo…
¿cuándo, dónde hubo una mujer con alas?
era ella en sonrisa y giros
contigo y el sol.
Y era de clara fuente su estirpe de gacela.
Tiene ahora
una señal de luto que la clava en la hiel
de la tristeza.
Tiene y no tiene el aire aquel
de nostalgia que ceñiste
con tu mano domadora de panteras.
¿Dónde, cuándo hubo una mujer azul en esta?
¿Yo o aquella
cuál habla con lengua y ternura lejanas?
II
Porque hubo el hombre mío
una noche sola y alta
– el ramo de aquellas noches
ata esa noche mágica -.
Noche de amanecer con alas
y de tacto casi espiga en piel resplandeciente.
Un hombre ya no suyo
– piedra ausente –
absurdamente lejano y fiel.
Y ahora tiene esta mujer sin prisa
todo el mundo para morir despacio.
Y todo el silencio de las noches todas
para escribir distancias.
Y todo el continente de una gota de alma
para morir de sed
y de fragancia.
III
Mujer ausente tiene
el ruiseñor del tedio
como doble llave de luz en la garganta.
Cuando ella canta todos pulsan
la lira y la lámpara.
Cuando ella pasa todos besan
su estela incandescente.
Y ninguno entiende los arpegios del llanto
que su lengua no profana y guarda.
Mujer de doble melancolía
que le roe el hueso
se mira y piensa con desolada luz
se mira y dice sin decirse nada
se mira y anda sin mover los pies.
Esta aquella yo – imposible y diáfana-
¡tan etérea!
oscura
maldita
sola
guardando remnoto arcángel
en sombra de águila.
Diciendo nbombre de amapola
en voces de fantasma
donde el silencio es otro
no aquel
sellado de resplandor.
Con todo el beso amargo y hondo
derramado en el vaso de la sed
trasmutando en la letra desolada
afilado en el día inalcanzable.
*Marta de Arévalo.
Publicado en su libro: Obra en el tiempo. Vol. 1. España: Ediciones Deslinde, 2020. Poesía perteneciente a su libro Abran todas las puertas, Montevideo: Edición de autora, 1988.