
Marta de Arévalo – Escritora uruguaya
5
(2006)
Iba yo por la senda más límpida del día.
Insólita fragancia mi espíritu extasiaba.
Excelsa claridad mi alma respiraba.
¡Admiración profunda la dulce melodía
sin música y sin voz que el encanto sostenía!
Silencio sacrosanto. Mi paso deambulaba.
Apenas pensamiento, el universo hablaba
y a todo mi silencio cual eco respondía.
Llegóme repentino clamor de grito humano.
¡A rescatarme llaman del dulce paraíso!
Extrañada e ingrávida mi mente se rehizo
y despertada y débil abrí mis ojos lentos
oyendo nuevamente del mundo los acentos.
Temblaba desde el sueño el roce de una mano…
6
(2006)
Era de cristal el aire y la pradera estaba
soleada en dulce luz que los ojos no hería.
Infinita era la paz del alma ya sin dueño
Para siempre aquí, dije con deslumbrado empeño
y el universo dijo: no es tiempo todavía.
En admiración aún, aguardé mi estancia plena
en la armonía eterna que apenas entrevía.
De nada vi cuidado, de nada me acordaba.
Mi espíritu de encanto virtuoso rebozaba
y el universo dijo: no es tiempo todavía.
Venía ya en mi búsqueda aquella que me amaba,
el ángel hija mía que dulce me atendía.
Inquieta yo negaba la vuelta a mis lugares
urgida por las dulces promesas de esos lares
y el universo dijo: no es tiempo todavía.
Marta de Arévalo
De Obra en el tiempo, libro Nº 10 Visiones