
Manuel Fernando Guzmán Jiménez – Escritor mexicano
Un poeta en el exilio
El Romero
Sí, vayan todos y recorran
el camino el camino de la
vida vayan, busquen su
destino.
Que vaya el cura el
príncipe y el mendigo el
médico, el enfermo que se
muere en el camino.
Vayan todos todos vayan
mirando la luna cuidado
al pasar el río vayan, no
desistan nunca.
Ese camino se ha andado por
todos los seres humanos se
ha llorado se ha sangrado un
camino complicado.
Esbirros y capataces, que
nadie dé paso atrás siempre
mirando de frente no hay
tiempo de descansar.
Adelante, sigue firme
no puedes volver atrás
el atrás desaparece
adelante, nada más.
Aquí voy también
caminando, voy sin prisa
a mi lado corre un monje
en medio viene una niña
en su cara una sonrisa la
inocencia de la edad.
De colores es la gente
que camina lentamente
negros, morenos y
claros agobiados por los
años.
Caminar y caminar
tarde a tarde es la
vida del romero en su
paso por la vida.
Por la vida que no para que
vayan todos, les digo nadie
regrese conmigo ni el
príncipe ni el mendigo.
En este peregrinar un poeta
va con ellos al lado un
hombre descalzo con una
soga en el cuello y una
cruz arrastrando.
Una mujer angustiada con un
niño entre sus brazos el
capataz y el cacique qué
cuentas van a entregar.
Al final la madre tierra
nos recibe entre sus
brazos terminaron las
fatigas el romero cae en
pedazos.
De su libro: Mis últimos versos. Acento Editores, Guadalajara, México, diciembre de 2018